La meningitis es una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal y puede ser provocada por virus, bacterias, hongos o parásitos. Las formas bacterianas son las más peligrosas porque pueden evolucionar rápidamente y generar complicaciones severas, daño neurológico permanente e incluso la muerte, especialmente en niños pequeños y personas vulnerables.

Especialistas advirtieron que uno de los mayores problemas de la meningitis es que sus síntomas iniciales suelen confundirse con otras enfermedades comunes. Fiebre alta, dolor de cabeza intenso, vómitos, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz y alteraciones en el estado mental aparecen entre las señales más frecuentes. En bebés, los síntomas pueden manifestarse con irritabilidad, somnolencia o rechazo al alimento.
En paralelo al aumento nacional, la provincia de Salta confirmó ocho casos de distintas etiologías durante las últimas semanas. Desde el sistema sanitario remarcaron la necesidad de sostener la vigilancia epidemiológica y reforzar la prevención ante una enfermedad que puede dejar secuelas irreversibles. Además, señalaron que el meningococo continúa siendo uno de los agentes más peligrosos por la gravedad de los cuadros que provoca.
Frente a este escenario, médicos infectólogos insistieron en que la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir la meningitis. Aunque Argentina mantiene buenas coberturas en los primeros meses de vida, los porcentajes disminuyen considerablemente en los refuerzos y en la adolescencia. Por ese motivo, pidieron fortalecer el cumplimiento del Calendario Nacional de Vacunación y concientizar sobre la importancia de mantener las dosis al día durante todas las etapas de la vida.