











Provocando shock en todo el mundo, esta mañana el Vaticano anunció la muerte del papa Francisco, a las 7.35 de la mañana. “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar la muerte de nuestro santo Padre Francisco”, anunció el cardenal estadounidense Kevin Farrell, camerlengo de la Santa Sede y el encargado de administrar la sede vacante, quien además está a cargo de presidir el rito de certificación de muerte.
“Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados. Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino”, dijo Farrell, que apareció en un video desde la capilla de Casa Santa Marta, acompañado por el secretario de Estado, el cardenal italiano Pietro Parolin y su sustituto, el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra.
El pontífice argentino murió en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano, en un lunes de Pascua signado por el luto para el mundo católico. Tenía 88 años y sus últimos días estuvieron marcados por un progresivo deterioro de su salud, que incluyó dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda en horas recientes, según informó oficialmente el Vaticano.
El papa Francisco falleció el lunes 21 de abril de 2025 a las 7:35 a.m. en su residencia de la Casa Santa Marta, en el Vaticano, a los 88 años de edad. El anuncio fue realizado por el cardenal Kevin Joseph Farrell, camarlengo de la Iglesia Católica, quien destacó la entrega del pontífice al servicio de Dios y de la Iglesia, especialmente hacia los más pobres y marginados .
En las semanas previas, Francisco había enfrentado complicaciones respiratorias derivadas de una neumonía bilateral, que lo mantuvo hospitalizado durante más de un mes en el Hospital Policlínico Agostino Gemelli de Roma. Aunque fue dado de alta el 23 de marzo, su salud continuó deteriorándose .
A pesar de su delicado estado, el domingo 20 de abril, el Papa realizó su última aparición pública durante la bendición Urbi et Orbi desde el balcón de la Basílica de San Pedro. Visiblemente debilitado, ofreció un mensaje de paz y condenó la carrera armamentista .

Horas antes de su fallecimiento, recibió al vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, en una breve reunión en la Casa Santa Marta .

Tras su muerte, se ha iniciado el período de Sede Vacante y se espera la convocatoria de un cónclave para elegir a su sucesor. El Papa Francisco será enterrado en la Basílica de Santa María la Mayor, en una sencilla capilla de Roma, cumpliendo su deseo de humildad

En la mañana del lunes, el cardenal estadounidense Kevin Farrell anunció que a los 88 falleció el papa Francisco, que atravesaba un arduo proceso de recuperación tras ser internado por cuestiones respiratorias en las últimas semanas.
Según informó el Vaticano, el pontífice argentino murió en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano. Sus últimos días estuvieron marcados por un progresivo deterioro de su salud, que incluyó dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda en horas recientes.
La Santa Sede detalló que esos episodios fueron provocados por una importante acumulación de mucosidad endobronquial. El cuadro se agravó desde su internación el pasado 14 de febrero, cuando fue hospitalizado con una neumonía bilateral que derivó en crisis respiratorias, insuficiencia renal y una infección polimicrobiana. Durante ese tiempo, recibió transfusiones de sangre por anemia y asistencia respiratoria con oxígeno.
En el comunicado, Farrell -que estará a cargo del rito de confirmación de muerte esta noche en el Vaticano- anunció: “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7.35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de Su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados. Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino“.
La primera internación del Papa había sido el 4 de julio de 2021 por una diverticulitis, cuando fue operado por el cirujano Sergio Alfieri, con quien comenzó a tener una relación especial. A Francisco, además, le sacaron 33 centímetros de intestino y volvió a ser operado en junio de 2023.
En febrero de este año, cuando volvió a ser internado, los médicos calificaron su estado de salud como “crítico” y, en uno de los partes, señalaron: “Realizó las dos unidades de concentrado de glóbulos rojos con beneficio y con aumento en el valor de hemoglobina. La trombocitopenia se mantuvo estable; sin embargo, algunos análisis de sangre demuestran una insuficiencia renal inicial leve, que actualmente está bajo control".
El Papa comenzó con problemas de salud desde muy joven. En 1957, a los 21 años, sufrió una infección respiratoria que obligó a los médicos a extirpar parte de un pulmón, y, según contó alguna vez, una enfermera lo salvó al duplicar la cantidad de medicamentos que le habían administrado. Incluso, cuando vivía en la Argentina, Bergoglio sufría cálculos en la vesícula biliar, fue tratado con acupuntura china por el dolor de espalda y en 2004 tuvo un problema cardíaco “temporal” debido a un ligero estrechamiento de una arteria.
En 2019, ya como Papa, fue sometido a una una pequeña cirugía de cataratas en la Clínica Pío XI, en Roma. Dos años después, volvió a presentar un fuerte dolor de espalda, esta vez por el nervio ciático, por lo que recurrió nuevamente a la fisioterapia y debió cumplir con una dieta.
En mayo de 2022 un problema en la rodilla derecha lo obligó a utilizar por primera vez una silla de ruedas, además de usar andador y bastón. “No creo que pueda seguir con el mismo ritmo de viajes que antes. Creo que a mi edad, y con estas limitaciones, tengo que guardar un poco mis fuerzas para poder servir a la Iglesia, o por el contrario pensar en la posibilidad de hacerme a un lado”, lamentó Francisco en esa ocasión.
La grieta en el Vaticano divide a los cardenales entre progresistas, moderados y conservadores. Allí, entre los viejos muros de esta Ciudad Estado enclavada en el corazón de Roma, las internas e intrigas de palacio son tan comunes como las que impactan en cualquier país en épocas de elecciones.
La Santa Sede también elige a su autoridad máxima, en este caso al jefe de la Iglesia Católica. El futuro cónclave convocado para elegir al nuevo papa tendrá la crucial misión de decidir el rumbo de la Iglesia tras el pontificado de Francisco.
Durante los últimos 12 años, Jorge Bergoglio se encargó de renovar la mayoría del cuerpo de cardenales. No solo priorizó a purpurados más cercanos a su pensamiento, también universalizó el colegio cardenalicio. Hoy hay representantes de todos los continentes, de las periferias más lejanas y marginadas.
Pero esa visión progresista y universal, no garantiza la continuidad de su impronta. “Pueden salir compromisos, nuevos escenarios. Va a haber una ofensiva conservadora. La hubo, la hay y la seguirá habiendo. Además, las Iglesias más periféricas suelen ser más conservadoras porque son más nuevas y se aferran a las tradiciones”, dijo a TN la periodista italiana Francesca Ambrogetti, coautora de los libros El Jesuita y El Pastor, sobre la vida y el pensamiento de Bergoglio.
El papa del fin del mundo le cambió la cara a la Iglesia. Hoy, los fieles se preguntan si un italiano volverá a adueñarse de la silla de Pedro.
Si bien Bergoglio era hijo de inmigrantes italianos, el último papa nacido en Italia fue Albino Luciani (Juan Pablo I), fallecido en 1978. Después, vinieron dos largos pontificados de Juan Pablo II (polaco) y Benedicto XVI (alemán), que renunció en 2013 y posibilitó la asunción de Francisco.
“Los contendientes son fuertes, pero no son muchos. En este caso, apostaría por un italiano cercano al pensamiento de Francisco, como el presidente de la Conferencia Episcopal italiana, Matteo Zuppi, “il prete della strada” (el cura de la calle)”, dijo Ambrogetti.
Pero todo puede suceder en una negociación intramuros.

Quiénes son los principales candidatos
Solo los cardenales menores de 80 años pueden participar en la elección del nuevo papa, que necesitará el respaldo de 2/3 del colegio cardenalicio para ser ungido como el nuevo jefe de la Iglesia Católica.
Los nombres que se barajan como posibles sucesores son solo un puñado. Entre ellos se destacan:
Matteo Zuppi. Es relativamente joven para los parámetros que se manejan para los nuevos papas. Tiene 69 años. Es arzobispo de Bolonia y titular de la Conferencia Episcopal italiana. Se lo considera cercano a Francisco y a la Comunidad Sant’Egidio, conocida por su compromiso por los más pobres. Es el cardenal apuntado por el progresismo para suceder a Bergoglio.
Luis Antonio Tagle. Es aún más joven que Zuppi. Tiene 67 años. Oriundo de Filipinas, también integra el grupo progresista de la Iglesia. Fue arzobispo de Manila. En 2019 fue designado prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Tiene un enfoque pastoral basado en la misericordia, la inclusión y la justicia social.
Pietro Parolin. A los 70 años, es uno de los rostros más reconocidos del Vaticano en su condición de secretario de Estado, una especie de canciller. Se lo considera la figura más influyente de la Curia. Si bien es muy cercano a Bergoglio, se lo posiciona como un cardenal moderado por su diplomacia y pragmatismo.
Raymond Leo Burke. Con 76 años, es uno de los grandes “enemigos” de Francisco. Es el representante de la línea ultraconservadora de la Iglesia. Fue un duro crítico sobre la apertura del Vaticano a los homosexuales. Es señalado como uno de los cardenales que más conspiró contra Bergoglio durante su pontificado.
Willem Eijk. El cardenal neerlandés, arzobispo de Utrecht, tiene 71 años. Es uno de los candidatos conservadores. Estuvo en desacuerdo con muchas de las decisiones de Francisco en los últimos años, en especial con la comunión para los divorciados vueltos a casar. Se lo relaciona con la línea conservadora heredera del fallecido Benedicto XVI.
Peter Turkson. Su nombre completo es Peter Kodwo Appiah Turkson. Tiene 76 años. De ser elegido se convertiría en el primer papa africano. Se lo señala por su perfil progresista y su liderazgo en asuntos globales. Es cercano al progresismo. Hasta 2021, estuvo encargado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
Peter Erdo. El cardenal húngaro tiene 71 años y representa al ala conservadora de la Iglesia. Se lo conoce por su capacidad de diálogo. De hecho, en los últimos años logró un acercamiento entre Francisco y el ultraderechista presidente húngaro, Viktor Orban.











