El hallazgo del cuerpo de Eduardo José Sánchez ocurrió en un terreno baldío ubicado en el cruce de las calles Ciudadela y Juan Ángel Gelly. Allí, yacía el cadáver de Sánchez, oriundo de la localidad de González Catán, padre de dos hijos, con un último empleo formal registrado en un frigorífico, rodeado de vegetación y maleza, con un tiro de entrada en la parte posterior de la cabeza.
Luego, se subió a su Citroën Berlingo blanca y partió en dirección al encuentro. Después, no se supo más nada de él hasta pocas horas más tarde, cuando efectivos de la Policía encontraron el cuerpo de Sánchez con un disparo en la cabeza. Por su parte, la camioneta fue encontrado incinerada a pocos cuadras del lugar donde fue hallado del cadáver.

Según indicaron los investigadores a este medio, ya se tiene identificado al supuesto amigo al que le habría ido a cobrar el préstamo y se espera su declaración para determinar si es testigo del hecho o sospechoso.
Además, se envió el cadáver a la morgue para realizarle la autopsia correspondiente. Los resultados de ese estudio se esperan para los próximos días. “Tenía un disparo en el cabeza que le ingresó por atrás. La hipótesis más fuerte es que lo ejecutaron”, indicaron los investigadores.
Las mismas fuentes relataron: “Es muy común en La Matanza que haya gente que preste plata para que sea devuelto en un mes, una semana y hasta en un día. Se cobra un fuerte interés y así los prestamistas generan una rueda de ingresos constante. Cada vez hay más y en tiempo de crisis económica, son muy requeridos”









