Dos hermanitos jugaban anoche con su perro en la puerta de su casa en el barrio La Loma, La Plata cuando repentinamente aparecieron dos ladrones y tomaron a uno de los menores como escudo humano para entrar a robar al domicilio. Abrieron la puerta a patadas, y se encontraron con el padre de los chicos apuntándoles con un arma. Tras un breve tiroteo, el hombre mató a uno de los delincuentes de un balazo en el abdomen. Tenía 15 años.
La violenta secuencia este martes minutos después de las 21 en la calle 49, entre 27 y 28. El dueño de la vivienda, un hombre de unos 42 años, ya había ingresado junto a un amigo de su misma edad, pero los hijos de este último, una nena de 9 y un varón de 7, se habían quedado en la vereda donde estaba su auto estacionado.
Todo pasó muy rápido. Los asaltantes, que estaban armados y llegaron en moto, y el menor de los hermanos que no alcanza a reaccionar cuando uno de ellos lo toma por el cuello y lo arrastra hasta la casa. El chico se resistió, logra zafarse de su captor y el sujeto, sin darse por vencido, violentó la cerradura de la puerta de entrada.
La situación que no previeron los ladrones fue el hombre que estaba de visita en la casa y padre de los nenes que jugaban afuera portara una pistola de bolsillo calibre 6.35 marca Beretta y abriera fuego contra ellos.
En medio del cruce de balazos los motochorros se dieron a la fuga a toda velocidad pero a los pocos metros uno de los dos cayó desplomado en el asfalto. Se trataba de un adolescente de 15 años y uno de los proyectiles lo había alcanzado en el abdomen, matándolo prácticamente en el acto.
El seguimiento de las cámaras de seguridad del sistema de monitoreo municipal fue clave para reconstruir el episodio, aunque los investigadores no pudieron todavía identificar al cómplice que escapó del lugar.
En tanto, la causa fue caratulada como “homicidio” y “tentativa de robo” y es investigada por la fiscal Virginia Bravo, titular de la UFI Nº 7 en turno del Departamento Judicial La Plata. De acuerdo a las primeras versiones, el hombre que realizó el disparo, un peluquero de 42 años, estuvo demorado algunas horas durante la noche pero ya habría recuperado la libertad.
Un 12 de abril de 2003 Pablo Germán Cordero , de 20 años, asistió a un recital de la Bersuit Vergarbat en el Estadio Pacífico de Mendoza . Esa noche resultó gravemente herido luego de que una multitud lo aplastara, lo que provocó que quedara en coma irreversible. Este sábado, a los 38 años, falleció.
Pablo estuvo en estado vegetativo durante 18 años, apenas podía abrir y cerrar los ojos, pero no estaba consciente ni respondía a estímulos. Ese fue el primer y único recital al que asistió.
En San Rafael, su ciudad natal, lo recuerdan como un joven bueno, amable y afectuoso, y la noticia de su muerte resonó en todo el departamento.
Cuando fue rescatado, el joven había sufrido politraumatismos graves y un paro cardiorrespiratorio.
En el 2013 la Cuarta Cámara de Apelaciones en lo Civil condenó a la banda ya los organizadores del recital por entender que hubo sobreventa de entradas y, con 6.000 personas en el interior del estadio, se había superado ampliamente la capacidad permitida. Fue por esto que la Justicia ordenó una indemnización que ascendió a $ 1.800.000 más las costas del juicio.
La Municipalidad de la San Rafael se hizo cargo del pago, para resolver la situación con mayor agilidad y luego demandó a la banda para que paguen el proporcional de la demanda que les correspondía. La condena fue contra la Bersuit y su ex líder, Gustavo Cordera; contra el club General San Martín, dueño del estadio Pacífico, y contra la Municipalidad de Capital, según informó Diario Uno .
En 2016 el músico Gustavo Cordera acordó brindar dos shows en la ciudad de Mendoza, dos talleres musicales y pagar el resto en 22 cuotas de $ 10.000. Luego de que fuera aceptada su propuesta en una conciliación.
Un hombre de 40 años fue sorprendido in fraganti este lunes cuando atacaba con un cuchillo a su mujer en la casa que compartían con la familia en la localidad bonaerense de Quilmes. La inesperada visita de una trabajadora social de la escuela primaria a la cual asistía el hijo de la pareja fue el imprevisto que evitó el femicidio.
La mujer decidió acercarse al domicilio de la calle Garibaldi al 1100 porque uno de los chicos del matrimonio no se conectaba a una una videoconferencia de Orientación Vocacional que había organizado la Escuela Primaria Nº 9. Los gritos de la víctima que escuchó al llegar fueron el anticipo de la escena de la que fue testigo segundos después, a través de la puerta entreabierta de la vivienda.
Gabriel Lezcano, el acusado, estaba apuñalando a su pareja, una mujer de 39 años de nacionalidad paraguaya. La intervención de la docente fue determinante para que la situación no terminara de salirse de control.
Por: TN.com.ar
Tras dar aviso a la policía, la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Zonal General de Agudos Dr. Isidoro Iriarte con varias heridas de arma blanca a la altura del tórax y en la cara, fue asistida por los médicos y se encuentra fuera de peligro, indicó Télam. En tanto, Lezcano intentó darse a la fuga pero solo consiguió alejarse unos pocos metros. Lo interceptaron en el cruce de las calles Puccini y Alem, y quedó a disposición de la Justicia.
En el lugar del hecho trabajó personal del Grupo Táctico Operativo (GTO) y se secuestró el cuchillo que había usado el agresor para atacar a su mujer, el cual se encontraba en la mesa de la cocina con manchas de sangre.
La causa quedó a cargo de la fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 del Departamento Judicial de Quilmes, Karina Gallo, quien ordenó la aprehensión del imputado.
En 2020 hubo 251 víctimas de femicidios en el país
Un total de 251 víctimas directas de femicidios fueron contabilizadas durante el 2020, de las cuales el 84% tenían un vínculo previo con su asesino, mientras que casi el 80 por ciento de los casos ocurrieron en un contexto de violencia doméstica, según determinó la Oficina de la Mujer (OM) de la Corte Suprema de Justicia.
— ONU Mujeres Argentina (@ONUMujeresArg) May 3, 2021
El Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina estableció que el año pasado se registró uno cada 35 horas, que hubo un total de 251 víctimas directas en nuestro país, entre ellas 6 consideradas travesticidio/transfemicidio, y 36 femicidios vinculados.
Según el informe oficial, la tasa cada 100.000 mujeres el año pasado fue 1,09 y la evolución de la distribución de femicidios directos se mantuvo relativamente estable entre 2017 a 2020.
Un hombre que se hacía pasar por médico fue detenido en Quilmes, acusado de ejercicio ilegal de la medicina y usurpación de títulos. Se trata de Jorge Daniel Zapata, que además tenía pedido de captura por encubrimiento agravado.
La investigación se inició a raíz de varias denuncias detectadas en redes sociales. Los usuarios contaron sobre un profesional que atendía de manera alternada en distintos centros de salud de Quilmes. El hombre ejercía como médico de distintas especialidades como traumatología, pediatría y clínica en la Clínica Brandsen o Materno Infantil, ubicada en Brandsen 128.
Según indicaron fuentes judiciales a TN.com.ar, Zapata trabajaba de manera esporádica y en horarios discontinuos, con el fin de no ser detectado. Esta situación llevó a determinar que el hombre, además de ejercer ilegalmente la medicina, tenía impedimentos legales por un pedido de captura activo con fecha del 20 de septiembre de 2020 a solicitud del Tribunal Oral Criminal Federal N° 4 de San Martín por el delito de encubrimiento agravado.
El falso médico fue investigado en la Ciudad de Buenos Aires por infracción a la Ley 23737 sobre tenencia de drogas. Por este delito fue condenado y beneficiado por el cumplimiento morigerado de la pena mediante la modalidad de arresto domiciliario. Actualmente utilizaba una tobillera electrónica.
Los investigadores descubrieron que Zapata actualmente ejercía como falso médico en el Hospital Materno Infantil de Quilmes. Policías de la DDI de Quilmes se hicieron pasar por pacientes y fueron atendidos por el hombre, que no solamente simulaba la atención a pacientes, sino que además extendía certificados y recetas médicas utilizando sellos apócrifos de otros médicos reales. También suministraba medicación a jóvenes, adultos y niños.
Zapata fue aprehendido e imputado por “ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y honores y encubrimiento agravado”. En la causa interviene la UFI N° 5 de Quilmes, a cargo del fiscal Jorge Esteban Saizar.
El falso médico de Llavallol
Hace tres días, la justicia detuvo a un falso pediatra atendió a más de 200 chicos y llegó a ser director de una clínica en Llavallol, pero nunca estudió medicina. Carlos Alberto Murgia se presentaba como médico clínico y de niños, hizo falsos diagnósticos y al menos 500 recetas con la matrícula de otro profesional.
Murgia fue detenido acusado de “falso ejercicio de la medicina, usurpación de títulos y honores, y falsificación de documento público”, un delito cuya pena máxima prevista en tentativa es de seis años de prisión.
En los allanamientos ordenados por el fiscal de Lomas de Zamora a cargo de la causa, Jorge Grieco, secuestraron unas 300 historias clínicas, de las cuales 200 pertenecían a menores de edad. También encontraron cantidad de instrumentos médicos, remedios, recetarios y sellos apócrifos con los que el falso médico formuló diagnósticos e hizo más de 500 recetas.
Murguia quedó detenido por falso ejercicio de la medicina. (Foto: gentileza La verdad Online).
El 20 de septiembre de 2019 una mujer que se había atendido con el acusado contacta a la doctora y le dice que su número de matrícula estaba siendo utilizado por Murgia.
La médica fue entonces a la clínica de Llavallol junto a su expareja, quien se hizo pasar por paciente y pidió un turno con Murgia. El acusado, sin revisarlo siquiera, le diagnosticó una infección urinaria y le recetó un medicamento cada 8 horas. La médica había grabado toda la consulta con su celular y con el video como prueba fue a la comisaría a presentar la denuncia.
“Me soltó la mano, lo quise agarrar y se me escapó”, relató la mamá del nene de 4 años que fue atropellado en Dock Sud. Todo ocurrió a plena luz del día, cuando un automovilista atropelló y mató a un nene que cruzaba la calle con su mamá. El hombre nunca se detuvo para ayudar a la víctima, sino que aceleró y se escapó del lugar. Más tarde, al ser identificado por la policía, dio una llamativa declaración.
El hecho ocurrió el jueves en la cale Avellaneda al 2300 y una cámara de seguridad registró el dramático e impactante momento. “Yo vi venir el auto y Ciro me soltó la mano”, explicó a Todo Noticias Eva Díaz, la mamá de la víctima. “Lo quise agarrar y se me escapó”, agregó.
El video muestra la escena desoladora del segundo después, cuando Eva toma a su hijo en brazos y mientras los vecinos empiezan a acercarse a ella para auxiliarla ya no se observan rastros del conductor. Sobre esta persona, el abogado de la familia de la víctima expresó: “Una persona de bien no se va del lugar del hecho cuando un nene de cuatro años queda tirado en el piso”.
Ciro fue trasladado de urgencia al Hospital Fiorito, pero murió poco después de llegar por la gravedad de las heridas que le había provocado el accidente. En tanto, gracias a la descripción que aportó la mujer y un seguimiento por las cámaras de la zona, los investigadores lograron determinar la patente del vehículo y dieron con su dueño.
Cuando los efectivos se presentaron en el domicilio del presunto conductor se encontraron con una inesperada versión. El hombre aseguró que le habían robado el auto momentos antes de que se produjera el incidente y que, por lo tanto, no era él quien se encontraba al volante cuando Ciro fue atropellado.
En medio del dolor, la familia del chico pide testigos para llegar a la verdad. “No nos va a devolver a nuestro hijo, pero nos va a ayudar a hacer el luto en paz”, resaltó el padre de Ciro, junto a su mujer y a su abogado.
Por el hecho intervino Prefectura Naval Argentina, que llevó adelante la investigación inicial y luego derivó todas las actuaciones a la Policía Bonaerense. La causa es investigada por la fiscal María Alejandra Olmos Coronel de la UFI Nº 1 de Avellaneda.