El escenario político de Salta se vio sacudido tras las declaraciones del diputado provincial por La Libertad Avanza (LLA), Nicolás Arce, quien en una entrevista con el noticiero Video Tar confirmó el abrupto y polémico final de su relación laboral con la empresa Refinor. Lejos de tratarse de un retiro voluntario, el legislador fue desvinculado bajo la figura de despido con justa causa.
Las graves acusaciones de la petrolera
El acta de despido, que salió a la luz recientemente, detalla una situación de extrema gravedad para el sector energético. Según el documento, la compañía responsabilizó a Arce por la desaparición de 76.000 litros de combustible, un faltante que la firma consideró inaceptable y que derivó en la ruptura inmediata del vínculo.
Sin embargo, este no habría sido un hecho aislado. El legajo del ahora diputado registra tres suspensiones previas, lo que para la empresa configuró un historial de incumplimientos reiterados. En los fundamentos de la desvinculación, Refinor fue tajante al señalar una violación a los deberes de buena fe, diligencia y responsabilidad, principios fundamentales del contrato de trabajo.
La defensa de Arce: juicio e indemnización
A pesar de la contundencia del acta, el referente libertario busca dar vuelta la narrativa. En sus declaraciones, Arce se presentó como víctima de la situación y confirmó que ha iniciado un juicio contra la petrolera con el objetivo de percibir una indemnización. Para el legislador, su salida no se ajusta a derecho, aunque los antecedentes administrativos de la empresa digan lo contrario.
El escándalo impacta de lleno en el corazón de La Libertad Avanza en la provincia. El partido, que basa gran parte de su plataforma en los conceptos de meritocracia, honestidad y el "orden" frente a la casta, se encuentra ahora ante una contradicción difícil de digerir.
En los pasillos de la Legislatura salteña, la noticia generó un clima de tensión. Mientras Arce mantiene sus exigencias de ajustes y moralidad para la administración pública, su propio prontuario laboral sale a la superficie, dejando más dudas que certezas sobre su perfil profesional antes de llegar a la función pública.











