El Tribunal Judicial Provincial dio a conocer los extensos fundamentos con los que tuvo por acreditado que Javier Nicolás Saavedra fue el autor material del femicidio de Jimena Salas, cometido el 27 de enero de 2017 en Vaqueros. Los jueces José Luis Riera, Mónica Faber y Maximiliano Troyano sostuvieron que la prueba genética, los testimonios y las pericias permiten reconstruir con alto grado de certeza la presencia del imputado en la casa de la víctima y su intervención directa en el ataque.
En su resolución, el cuerpo remarcó que el análisis del femicidio de la joven de Vaqueros debía realizarse de forma integral, aun cuando Saavedra fue sobreseído por fallecimiento. Bajo el principio de unidad de valoración probatoria, los magistrados indicaron que todo el material producido en el juicio oral y público –incluida la conducta de los otros imputados– exige determinar con precisión quién fue el agresor que entró al domicilio, cómo se acercó a la víctima y de qué manera se ejecutó la brutal agresión.

Uno de los ejes de la sentencia es la llamada “historia del perro perdido”. Los fundamentos detallan que, días antes del hecho, un hombre se presentó en viviendas de la zona con un caniche como pretexto para iniciar contacto con mujeres del barrio, presentarse como vecino y ganar confianza. Testimonios de vecinas, fotografías y datos de un número telefónico vinculado a Saavedra fueron valorados como indicios convergentes. A ello se suman los mensajes y audios de su entonces novia, que reconoció similitudes entre el perro de las imágenes del caso y la mascota que compartía con el imputado, así como la coincidencia de fechas y aspecto del animal.
El punto que el Tribunal considera “más concluyente” es la prueba genética levantada en la escena del crimen: pericias del CIF y estudios previos en otro laboratorio determinaron que en 17 muestras –entre restos del celular, picaportes, muebles, piso, acolchados y la remera de una de las hijas– se halló un mismo perfil masculino que coincide científicamente con el ADN de Saavedra. Para los jueces, esto ubica al acusado dentro de la vivienda de Jimena Salas, con contacto físico directo con una de las niñas, al momento del ataque. La autopsia, a su vez, describió más de 50 lesiones, dos armas blancas distintas y un nivel de violencia que el Tribunal calificó como expresión extrema de violencia de género.

Los fundamentos también incorporan la pericia psicológica oficial, que describe en Saavedra rasgos de personalidad psicopática, ausencia de empatía, tendencia a la manipulación y capacidad para sostener un discurso simulador sin culpa. A ello se suman antecedentes de conflictos previos, cambios bruscos de apariencia tras la difusión mediática de las fotos del hombre con el perro y un seguimiento obsesivo del caso en internet y redes sociales. Para los jueces, todo este cuadro confirma que Javier Nicolás Saavedra tuvo un rol protagónico en el femicidio y que su figura es central para reconstruir el hecho, mientras la Unidad Fiscal analiza ahora los fundamentos para definir si recurrirá la absolución por duda dictada a favor de los otros imputados en la causa.











