La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este miércoles un testimonio clave que pone la lupa sobre el manejo de dinero en efectivo del funcionario. José Luis Rodríguez, dueño de una propiedad en el exclusivo country Indio Cuá, declaró ante el fiscal federal Gerardo Pollicita y detalló cómo fueron los pagos por el alquiler temporal de su vivienda.
Según la declaración a la que tuvo acceso la Justicia, Adorni desembolsó un total de US$ 15.600 para instalarse con su familia durante 13 meses. Lo relevante para la causa es que, según el testigo, todos los pagos se realizaron en dólares billete y de forma efectiva, mientras el vocero presidencial reconvertido en ministro esperaba la finalización de las obras en su propia casa.
Los tres contratos de Adorni: del llano a la Rosada
Rodríguez explicó que la estadía del funcionario se dividió en tres etapas, una de las cuales comenzó incluso antes de que Javier Milei ganara las elecciones:
- Primer contrato (octubre 2023): Se acordó el pago de US$ 5.600 por el período diciembre 2023 - marzo 2024, más mil dólares de depósito.
- Segundo contrato (marzo 2024): Ya en funciones, Adorni firmó por un año más por un total de US$ 13.000, con cuotas mensuales de 800 dólares y refuerzos de hasta US$ 3.000 en temporada alta.
- Tercer acuerdo (marzo - junio 2025): Fue un pacto de palabra, sin firma, donde el funcionario pagó otros US$ 3.200 finales antes de mudarse definitivamente.
El testimonio del propietario encaja con lo declarado previamente por el contratista Matías Tabar, quien estuvo a cargo de las reformas en la casa que Adorni compró en el mismo barrio por US$ 120.000.
Tabar ya había complicado el panorama judicial del Jefe de Gabinete al confesar que cobró cerca de US$ 245.000 "en negro" (sin factura) por obras que incluyeron quincho, pileta y remodelaciones de lujo. Según el constructor, recibió US$ 190.000 solo durante el transcurso del 2025.
La mira puesta en el patrimonio
La causa, que tramita en el juzgado de Ariel Lijo, busca determinar si los ingresos declarados por Manuel Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, son compatibles con este nivel de gasto en moneda extranjera.
Hasta el momento, la Justicia detectó que la propiedad de Exaltación de la Cruz, escriturada en noviembre de 2024, todavía figura en los registros municipales a nombre del dueño anterior, lo que suma opacidad al trámite. Por su parte, el Jefe de Gabinete insiste públicamente en que su patrimonio es lícito y que cuenta con la documentación para respaldar cada movimiento.








