Lo que empezó como un error administrativo terminó convirtiéndose en un escándalo judicial con consecuencias gravísimas. Yessica Arrua, una argentina que trabajaba como recepcionista en una clínica veterinaria para caballos en Florida, recibió durante meses transferencias muy superiores a su sueldo real, se quedó con el dinero y hoy enfrenta una posible condena de hasta 30 años de cárcel.
Arrua se desempeñaba desde 2013 en la Palm Beach Equine Clinic y percibía un salario anual de unos 60 mil dólares. Sin embargo, a partir de febrero de 2022, comenzó a cobrar montos que no le correspondían: el sueldo de una veterinaria de la clínica que ganaba alrededor de 400 mil dólares al año.
Lejos de advertir el error, la mujer guardó silencio y utilizó el dinero extra en distintos gastos personales. Según consta en la causa, realizó compras de ropa de lujo, comidas costosas, viajes, ayudó económicamente a familiares en la Argentina y hasta financió un camión de comida para una amiga de su madre.
El engaño salió a la luz casi un año después, en enero de 2023, cuando la veterinaria a la que le correspondía el sueldo notó que sus tarjetas eran rechazadas y descubrió que no estaba cobrando. Tras una revisión interna, la clínica detectó que el dinero había sido depositado en la cuenta de la recepcionista. Confrontada, Arrua reconoció de inmediato que sabía que estaba cobrando de más.
La empresa dio aviso a la policía y el 27 de junio de 2025 la mujer fue detenida. Ante las autoridades, intentó justificarse al asegurar que creyó que se trataba de un bono por su desempeño, basado en un rumor sobre una empleada anterior.
Ahora, la Justicia de Florida deberá definir su situación procesal. Si es declarada culpable, Arrua podría enfrentar cargos por robo agravado y lavado de dinero, delitos que prevén penas durísimas y que podrían llevarla a pasar hasta tres décadas tras las rejas.
Nacionales








