La policía herida en el violento hecho ocurrido el pasado martes en barrio García Basalo aportó en las últimas horas un testimonio clave para la investigación que encabeza la Fiscalía Penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas. La mujer declaró que su expareja, el oficial Alejandro Julio María Cayo, se presentó en la vivienda para pedirle volver y que, tras recibir una negativa, abrió fuego contra ella y su padre.
Según trascendió de fuentes vinculadas a la causa, la policía herida aseguró que el efectivo primero disparó contra su progenitor, un exagente del Servicio Penitenciario, y luego la atacó a ella. Ambos continúan internados tras sufrir graves lesiones durante el episodio ocurrido en la zona oeste alta de la ciudad.
El testimonio cobra especial relevancia porque se trata de la primera declaración directa de una de las sobrevivientes. Hasta ahora, la investigación avanzaba principalmente sobre la base de pericias balísticas, relevamientos realizados en la escena y declaraciones de testigos que comenzaron a ser incorporadas al expediente.

Además, la mujer habría relatado supuestos antecedentes de violencia por parte de Cayo durante la relación. La policía herida manifestó que habría sufrido agresiones físicas en otras oportunidades y que incluso había recibido amenazas con el arma reglamentaria del efectivo.
Otro dato incorporado a la investigación es que ambos atravesaban un proceso de mediación relacionado con el hijo que tienen en común, un niño de aproximadamente un año, quien se encontraba en la vivienda al momento del ataque. Mientras tanto, la Justicia continúa reuniendo pruebas para reconstruir minuto a minuto lo ocurrido y determinar la secuencia definitiva de los disparos que terminaron con la muerte del oficial dentro del domicilio.











