La interna dentro de La Libertad Avanza en Salta volvió a escalar luego de que el concejal Rodrigo Quinteros criticara públicamente a la conducción del espacio por no haber tomado posición frente a la denuncia contra el edil Maximiliano Casasola.
El conflicto se reavivó tras la sesión del Concejo Deliberante en la que se resolvió conformar una comisión para analizar la situación del concejal denunciado. Sin embargo, el debate político continuó fuera del recinto y derivó en fuertes cuestionamientos hacia las autoridades partidarias.
Quinteros, quien semanas atrás había relativizado el impacto de las denuncias, cambió su postura y calificó de “aberrante y muy grave” lo denunciado por la víctima. En ese marco, aclaró que no tiene atribuciones dentro del partido para impulsar una expulsión.

No obstante, el concejal fue directo al cuestionar el silencio de las principales figuras del espacio en la provincia. En ese sentido, apuntó contra la diputada nacional Emilia Orozco y el dirigente Alfredo Olmedo, a quienes señaló por no haberse pronunciado sobre el caso.
“Me llama la atención que todavía las autoridades no lo hayan expulsado del partido”, expresó. Y reforzó la crítica al remarcar: “Me llama la atención que todavía no se hayan expresado”.
El edil también reconoció que el episodio golpea la imagen del espacio libertario y advirtió que la situación genera preocupación entre los votantes. “A título personal me parece una mancha que no podemos tolerar después de haber pasado lo que pasamos con Pablo López”, sostuvo.
Finalmente, Quinteros dejó en evidencia el malestar que atraviesa a parte del espacio político tras el escándalo: “Uno se apena mucho por la gente que nos votó”.











