El gobernador Gustavo Sáenz salió al cruce de las declaraciones del ex jefe del Ejército César Milani y protagonizó un fuerte intercambio político que rápidamente escaló en redes sociales. El mandatario provincial rechazó los cuestionamientos sobre su posicionamiento institucional y defendió su vínculo con el Gobierno nacional, marcando diferencias con el ex militar.
La polémica se encendió después de un mensaje público de Milani, quien bajo el título Guapos de papel acusó al gobernador de cuestionar a referentes del peronismo mientras —según su mirada— mantiene una postura subordinada frente al presidente Javier Milei. En ese contexto, Gustavo Sáenz decidió responder de manera directa y sin matices.
“Si invoca la historia, tenga la delicadeza de estudiarla”, lanzó Gustavo Sáenz, en una frase que rápidamente se viralizó. El mandatario remarcó además que el país vive en democracia desde hace décadas y que quedaron atrás los tiempos de imposiciones y jerarquías autoritarias. Con ese mensaje, buscó marcar distancia de cualquier lógica vinculada al pasado militar.
En su descargo, Gustavo Sáenz también puso el foco en la representación política y dejó en claro a quién responde su gestión. Señaló que su compromiso es con la provincia de Salta y con los salteños, y no con disputas partidarias o alineamientos ideológicos externos. Según expresó, continuará trabajando con ese criterio pese a críticas o presiones.
El gobernador consideró que las acusaciones forman parte de un debate político que no aporta soluciones concretas. Por eso, Gustavo Sáenz insistió en que su prioridad es la gestión diaria, la obra pública y la defensa de los intereses provinciales ante la Nación, más allá de las diferencias que puedan surgir en el escenario nacional.
De esta manera, Gustavo Sáenz volvió a marcar su perfil autónomo dentro del mapa político argentino, en un cruce que suma tensión al debate público y deja en evidencia las fracturas internas dentro del peronismo y los sectores opositores. El intercambio con Milani, lejos de apagarse, reavivó la discusión sobre liderazgo, historia y representación en la política local.











