La Cámara de Diputados vive una de las jornadas más tensas del año, con el Presupuesto 2026 como eje central del debate. En ese contexto, el diputado salteño Bernardo Biella salió a defender el financiamiento universitario y expresó su preocupación por el impacto que tendría un eventual recorte en miles de estudiantes.
El conflicto se profundizó luego de que el oficialismo incorporara al proyecto del Presupuesto 2026 un artículo que propone derogar tres leyes ya aprobadas por el Congreso: la de Financiamiento Universitario, la de Emergencia en Discapacidad y la que garantiza fondos para el Hospital Garrahan. La decisión generó un fuerte rechazo en sectores de la oposición y reavivó la discusión sobre el rol del Estado en áreas sensibles.
En ese marco, Biella tomó la palabra y puso el foco en la educación como herramienta de desarrollo. En declaraciones a InformateSalta, sostuvo que es fundamental “generar conciencia y los fondos necesarios para que nuestros jóvenes puedan estudiar, capacitarse y el día de mañana emprender su propia vida y ser autosuficientes”.
El legislador salteño advirtió que los recortes en el presupuesto universitario afectan de manera directa a los estudiantes del interior, que muchas veces dependen exclusivamente del sistema público para acceder a una carrera profesional. “Sin universidades fuertes, no hay igualdad de oportunidades”, deslizó en su intervención, marcando distancia de los sectores que impulsan la eliminación de partidas específicas.

El dictamen del Presupuesto 2026 obtuvo 28 firmas en la Comisión de Presupuesto y Hacienda y cuenta con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID y bloques provinciales. Entre sus principales proyecciones figuran un crecimiento del PBI del 5%, una inflación anual del 10,1% y un superávit fiscal del 1,5% del PBI.
Además del ajuste en educación, el proyecto incluye la eliminación de fondos específicos para el Hospital Garrahan, lo que encendió alarmas tanto en el ámbito sanitario como académico. Mientras el oficialismo busca avanzar con la aprobación, el posicionamiento de Biella refleja el debate abierto dentro del Congreso sobre qué áreas deben ser protegidas en el esquema presupuestario del próximo año.











