El primer implante de marcapasos sin cables en Salta se realizó en el Hospital San Bernardo, en una intervención que posiciona al sistema de salud local dentro de los avances tecnológicos en cardiología. Se trata de un dispositivo de última generación que se coloca directamente en el corazón mediante un procedimiento mínimamente invasivo.
Este tipo de marcapasos sin cables representa un cambio en relación a los dispositivos tradicionales, ya que no requiere cirugía ni la colocación de cables. Su tamaño reducido, similar al de un pequeño chip, permite que sea implantado a través de una vena, evitando incisiones y reduciendo el riesgo de complicaciones.
La intervención fue posible gracias al trabajo conjunto entre equipos del sector público y privado, y contó con el uso de tecnología de alta precisión. En particular, el hospital dispone de equipamiento que permite guiar el procedimiento en tiempo real, facilitando una colocación segura dentro del corazón.

Desde el punto de vista médico, el uso de marcapasos sin cables está destinado a pacientes específicos que no pueden recibir un dispositivo convencional. Además, ofrece beneficios como menor riesgo de infecciones, ausencia de cicatrices visibles y una recuperación más rápida tras la intervención.
El procedimiento se realiza mediante el ingreso por la vena femoral, desde donde se introduce un catéter que permite llevar el dispositivo hasta el corazón. Una vez ubicado, el marcapasos sin cables se fija al tejido cardíaco y comienza a monitorear y regular los latidos cuando es necesario.
Este avance se inscribe en una tendencia creciente hacia prácticas menos invasivas dentro de la medicina cardiovascular. La incorporación del marcapasos sin cables en Salta abre la puerta a nuevas alternativas de tratamiento, aunque su aplicación sigue limitada a casos puntuales debido a su complejidad y costo.











