Un descuido al volante terminó en una dura sanción económica para el conductor de una camioneta blanca en la ciudad de Salta. La Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial decidió elevar la indemnización para un motociclista que resultó gravemente herido, pasando de los 7 millones de pesos dictaminados en primera instancia a un total de 16 millones de pesos.
El siniestro vial ocurrió en la calle Corrientes, cuando el vehículo mayor salía de un inmueble y se incorporó a la calzada sin la precaución necesaria. Según el expediente, la camioneta embistió de lleno a la moto y llegó a arrastrarla varios metros. Como consecuencia del impacto, el motociclista sufrió fracturas de tibia y peroné, lesiones que derivaron en una intervención quirúrgica y secuelas permanentes.
El cálculo de la indemnización: la fórmula "Vuoto"
Los jueces de Cámara, Verónica Gómez Naar y Alejandro Lávaque, fundamentaron el incremento del monto basándose en la actualización de los valores económicos actuales. Para determinar la cifra por incapacidad física, aplicaron la denominada fórmula “Vuoto”, utilizando como referencia el Salario Mínimo Vital y Móvil vigente a la fecha del fallo.
Este cálculo busca cubrir la "pérdida de chance" y la disminución de ganancias futuras de la víctima debido a las limitaciones funcionales que le quedaron en el tobillo. Además de los 16 millones por el daño físico, el tribunal impuso un pago adicional de 3 millones de pesos en concepto de daño moral, considerando el padecimiento "físico y espiritual" y las cicatrices que dejó el accidente.
Salida de garaje: la responsabilidad es del que sale
Durante el proceso, el automovilista intentó deslindar responsabilidades alegando una supuesta imprudencia del motociclista. Sin embargo, los magistrados fueron categóricos al recordar las normas de tránsito vigentes:
- Prioridad y prudencia: Quien egresa de un garaje o inmueble debe hacerlo a velocidad mínima y verificar fehacientemente que la vía está libre.
- Carga de la prueba: El demandado no pudo demostrar que la moto circulaba con exceso de velocidad o de forma antirreglamentaria.
- Fallo final: Al no haber pruebas contra la víctima, la responsabilidad recayó de forma exclusiva sobre el conductor del vehículo de mayor porte.
Con esta sentencia, la Justicia salteña ratifica un criterio estricto sobre la responsabilidad civil en siniestros viales urbanos, especialmente en maniobras de incorporación al tránsito desde propiedades privadas.











