El ex presidente venezolano Nicolás Maduro se presentó ante una corte federal de Nueva York en una audiencia marcada por la tensión, donde su aspecto físico y los fuertes cruces entre las partes no pasaron desapercibidos.
El ex mandatario, de 63 años, ingresó a la sala con paso lento, visiblemente más delgado, ojeroso y con un uniforme de presidiario color beige sobre una remera naranja. La escena generó impacto entre los presentes, que aguardaban desde la madrugada para presenciar el momento.
A su lado estuvo su esposa, Cilia Flores, también detenida, quien vistió uniforme de prisión verde y permaneció junto a la defensa durante la audiencia, que se extendió por poco más de una hora.
El abogado del ex mandatario solicitó que se desestime el caso por considerar que se vulnera su derecho a defensa, pero el magistrado rechazó el planteo y sugirió la posibilidad de asignar un defensor público. La defensa insistió en que sus recursos están bloqueados, mientras que la fiscalía sostuvo que la medida responde a cuestiones de seguridad nacional.
En ese marco, el juez dejó entrever la posibilidad de evaluar un permiso especial para destrabar fondos destinados exclusivamente a la defensa, aunque no tomó una decisión durante la audiencia.
Otro de los ejes fue el pedido de la fiscalía para restringir el acceso a pruebas del caso, argumentando un “riesgo real de violencia” si la información llegara a terceros vinculados a la causa. La decisión también quedó pendiente.

El operativo de seguridad fue extremo desde la madrugada, con el traslado anticipado de los detenidos para evitar el contacto con manifestantes y la prensa. No se permitieron dispositivos electrónicos en la sala, y la escena fue registrada únicamente por ilustradores.
Al finalizar, el ex mandatario ordenó sus papeles, saludó a su defensa y realizó un gesto a su esposa antes de ser trasladado nuevamente al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece alojado en condiciones de máxima seguridad.
La audiencia concluyó sin resoluciones y el juez deberá definir los próximos pasos, en un proceso que podría extenderse durante años.











