Un nuevo video difundido este viernes expone el instante en que las llamas empiezan a correr por el techo de un bar subterráneo en Crans-Montana, uno de los centros de esquí más conocidos de Suiza. Abajo, en la pista, decenas de jóvenes siguen cantando, bailando y filmando con el celular, sin dimensionar que el humo y el fuego ya los estaban encerrando.
La escena corresponde a la madrugada del 1 de enero, durante una fiesta de Año Nuevo en el local Le Constellation, en el cantón de Valais. Las autoridades suizas confirmaron 40 muertos y 119 heridos, la mayoría adolescentes y veinteañeros con quemaduras graves. En paralelo, reportes oficiales de Italia elevaron la cifra de fallecidos a 47, en medio del caos de las primeras horas y la complejidad para identificar cuerpos por el nivel de las lesiones.
Según informó la fiscal general del cantón, Beatrice Pilloud, la hipótesis principal apunta a un recurso típico de boliche: “velas chispeantes”/bengalas colocadas en botellas de champagne que fueron alzadas muy cerca del techo. En un ambiente cerrado, con materiales acústicos o aislantes en la parte superior, el fuego habría encontrado el combustible perfecto para propagarse con velocidad brutal y desencadenar un evento tipo “flashover” (cuando el calor y los gases inflamables convierten el ambiente en una trampa de fuego en segundos).
En el video, lo más inquietante no es solo cómo trepa la llama, sino la reacción tardía: varios asistentes levantan el teléfono para grabar mientras el fuego se ensancha sobre sus cabezas. Algunos intentan apagarlo a manotazos o con agua, pero la combustión ya había tomado el techo y la expansión se vuelve incontrolable en un abrir y cerrar de ojos.
La escena corresponde a la madrugada del 1 de enero, durante una fiesta de Año Nuevo en el local Le Constellation, en el cantón de Valais. Las autoridades suizas confirmaron 40 muertos y 119 heridos, la mayoría adolescentes y veinteañeros con quemaduras graves. En paralelo, reportes oficiales de Italia elevaron la cifra de fallecidos a 47, en medio del caos de las primeras horas y la complejidad para identificar cuerpos por el nivel de las lesiones.
Según informó la fiscal general del cantón, Beatrice Pilloud, la hipótesis principal apunta a un recurso típico de boliche: “velas chispeantes”/bengalas colocadas en botellas de champagne que fueron alzadas muy cerca del techo. En un ambiente cerrado, con materiales acústicos o aislantes en la parte superior, el fuego habría encontrado el combustible perfecto para propagarse con velocidad brutal y desencadenar un evento tipo “flashover” (cuando el calor y los gases inflamables convierten el ambiente en una trampa de fuego en segundos).
En el video, lo más inquietante no es solo cómo trepa la llama, sino la reacción tardía: varios asistentes levantan el teléfono para grabar mientras el fuego se ensancha sobre sus cabezas. Algunos intentan apagarlo a manotazos o con agua, pero la combustión ya había tomado el techo y la expansión se vuelve incontrolable en un abrir y cerrar de ojos.
“Volví a entrar”: el testimonio del joven que intentó rescatar a su hermano y a su novia
El material también reavivó el relato de Ferdinand Du Beaudiez, un estudiante francés de 19 años que, tras salir del local, tomó una decisión desesperada: regresó dos veces al interior para buscar a su hermano y a su novia.
El material también reavivó el relato de Ferdinand Du Beaudiez, un estudiante francés de 19 años que, tras salir del local, tomó una decisión desesperada: regresó dos veces al interior para buscar a su hermano y a su novia.
En declaraciones a la prensa británica, contó que llegó a arrastrar a una persona gravemente quemada por la escalera, sin poder reconocer siquiera si era hombre o mujer. Su hermano quedó internado en coma, aunque con pronóstico de recuperación, según relató el propio joven.
Investigación y responsabilidades: habilitaciones, materiales, salidas y posible negligencia
Con el bar reducido a escombros, la investigación se concentra ahora en tres ejes: qué material había en el techo, si el lugar cumplía normas de seguridad contra incendios, y cómo operó la evacuación en un espacio con sectores subterráneos y circulación limitada.
La fiscalía anticipó que, si se comprueba responsabilidad, el caso puede derivar en figuras como incendio culposo, homicidio y lesiones por negligencia.
Mientras tanto, la tragedia deja una postal amarga de época: un incendio que empezó arriba, una multitud que tardó en huir porque estaba filmando, y un segundo de más que, en un lugar cerrado, puede ser la diferencia entre salir corriendo o quedar atrapado.
Mientras tanto, la tragedia deja una postal amarga de época: un incendio que empezó arriba, una multitud que tardó en huir porque estaba filmando, y un segundo de más que, en un lugar cerrado, puede ser la diferencia entre salir corriendo o quedar atrapado.











