Gustavo Sáenz volvió a marcar diferencias con el Gobierno nacional luego de participar de una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y otros gobernadores del Norte. El mandatario cuestionó la falta de acompañamiento a las provincias y advirtió sobre el desgaste en el vínculo con la administración nacional.
Uno de los planteos de Gustavo Sáenz estuvo relacionado con las necesidades financieras de Salta. Según explicó, el ministro de Economía, Luis Caputo, le señaló la necesidad de refinanciar las deudas provinciales, pero el gobernador cuestionó que representantes de La Libertad Avanza en la Legislatura salteña se opongan a iniciativas de endeudamiento.
“Todos los que acompañan al presidente me votan en contra de los endeudamientos. La paciencia se va acabando”, sostuvo Gustavo Sáenz, al reclamar mayor reciprocidad entre los acuerdos que se discuten con Nación y las decisiones que posteriormente se adoptan en el ámbito provincial.
El mandatario también planteó que el respaldo reclamado por el Ejecutivo nacional debería traducirse en respuestas hacia las provincias que acompañaron diferentes iniciativas. En ese sentido, Gustavo Sáenz sostuvo que existe una falta de consideración y reciprocidad en la relación con los gobernadores.
La reunión con Santilli contó también con la participación de los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán. Durante el encuentro se abordaron asuntos vinculados con la agenda regional, proyectos provinciales y temas legislativos nacionales.
Además, Gustavo Sáenz adelantó su postura respecto de la emergencia en discapacidad y afirmó que no acompañarán la iniciativa en los términos planteados. “No son una planilla de Excel”, expresó al referirse al tema, en otro de los puntos que marcó durante sus declaraciones posteriores al encuentro con Nación.
