El cardiólogo salteño Edmundo Falú advirtió públicamente que la falsificación de su firma y su sello personal para atribuirle prácticas médicas facturadas al Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS) podría formar parte de una estafa sistemática y más amplia que habría afectado a numerosos profesionales de la salud. En declaraciones radiales, el especialista relató que, hasta el momento, no recibió mayores novedades sobre el avance de la investigación formal iniciada en 2025, pese a que su presentación penal derivó en una serie de operativos vinculados al Instituto Médico de Alta Complejidad (IMAC).
El caso salió a la luz cuando el propio IPS convocó al facultativo tras detectar órdenes médicas emitidas a su nombre que contenían una firma totalmente desconocida para él. Al revisar los registros, Falú constató con preocupación que muchas de esas supuestas prestaciones correspondían a pacientes a los que jamás había atendido y a patologías que excedían por completo su especialidad cardiológica.
Ante esta situación, el médico formalizó la denuncia penal el 19 de agosto de 2025, respaldándose en fotografías de documentación apócrifa que utilizaban su identidad profesional. Meses más tarde, el 4 de octubre, amplió la presentación aportando actas internas de control de facturación del organismo de obra social y un detallado registro de las prácticas que le fueron endilgadas de manera fraudulenta durante los períodos 2024 y 2025.
Los allanamientos del CIF y la investigación por delitos económicos
Paralelamente, las autoridades del IPS radicaron su propia denuncia contra los responsables del IMAC luego de detectar graves irregularidades administrativas en la facturación correspondiente al mes de junio de 2025.
La causa quedó bajo la órbita de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, encabezada por la fiscal penal interina Ana Inés Salinas Odorisio. En el marco de esta investigación, el 21 de noviembre pasado, personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) llevó a cabo cuatro allanamientos simultáneos en distintas sedes vinculadas al instituto médico, donde se secuestró documentación de interés y se clonaron bases de datos de los sistemas informáticos.
De acuerdo con los informes preliminares de los peritos, empleados del IMAC habrían ingresado al sistema del IPS prácticas, estudios e intervenciones quirúrgicas falsas, adjudicándoselas al cardiólogo. Para darles apariencia de legalidad y sortear los controles, habrían confeccionado órdenes médicas utilizando sellos y firmas falsificadas con el fin de presentarlas posteriormente para su cobro.
Un modus operandi que afectaría a más profesionales
Durante su declaración testimonial ante la Fiscalía, Falú fue categórico al señalar que jamás mantuvo ningún tipo de vínculo laboral, contractual ni profesional con el instituto investigado, y reiteró su total desconocimiento sobre los documentos emitidos bajo su nombre.
Asimismo, el especialista advirtió que no se trata de un caso aislado dentro del sistema sanitario provincial. Según pudo averiguar, colegas de distintas especialidades también habrían detectado maniobras idénticas en su perjuicio, mencionando los casos puntuales de una fisioterapeuta, una neuróloga y otros profesionales cuyas firmas habrían sido clonadas para generar pedidos médicos ficticios. "Esto no es un hecho aislado", sentenció el cardiólogo, remarcando además que el propio IPS estaba al tanto de las anomalías ya que fue desde la misma obra social de donde partieron las citaciones para que los médicos reconocieran o desmintieran sus firmas.