Nicki Nicole enfrenta rumores de romance nada más y nada menos que con Lamine Yamal. Según varios medios españoles, la joven promesa del Barcelona y la artista rosarina habrían intercambiado varios guiños en redes sociales.
Nicki Nicole enfrenta rumores de romance nada más y nada menos que con Lamine Yamal. Según varios medios españoles, la joven promesa del Barcelona y la artista rosarina habrían intercambiado varios guiños en redes sociales.
Inter Miami le ganó al Atlas de México por 2-1, en el marco de la primera fecha de la fase de grupos de la Leagues Cup 2025. El capitán Lionel Messi asistió a los dos tantos de las Garzas para iniciar el certamen con el pie derecho.
El primer gol del encuentro llegó recién en el segundo tiempo, cuando el venezolano Telasco Segovia anotó tras recibir la asistencia de Leo Messi. Fue una gran jugada colectiva que culminó en el 1-0 para el conjunto rosa.
Luego, José Lozano puso el empate que parecía llevar el duelo a la tanda de los penales. Fue en la última jugada donde el Inter se llevó la victoria gracias al gol del ex Boca Marcelo Weigandt en el tiempo adicionado.
De esta manera, los dirigidos por Mascherano inician el certamen con un triunfo importante que los sube a la cima del grupo. “Hicimos un gran papel, fue una gran prueba para nosotros”, aseguró Messi tras el cotejo en el Chase Stadium.
El equipo rosa llegaba de empatar ante Cincinnati por la MLS, mientras que el conjunto mexicano había caído 3-1 frente a Monterrey en la Liga MX. Por otro lado, las Garzas dieron la sorpresa con el ingreso de Rodrigo De Paul desde el arranque, tras obtener su visa P-1 y su ITC.
Boca Juniors no logra levantar cabeza. Este domingo, por la tercera jornada del Torneo Clausura, cayó 1-0 frente a Huracán y profundizó una crisis que ya no es solo futbolística, sino institucional.
Con este nuevo traspié, el Xeneize alcanzó los 11 partidos sin ganar, una cifra que marca la peor racha de su historia.
La amenza de La 12 a los jugadores Boca
El mensaje —basado en un clásico canto de la hinchada— refleja el descontento de un sector importante de la tribuna con la actitud y el rendimiento del equipo.
Migliore se sumó a las críticas
Otro que no se quedó callado fue el exarquero Pablo Migliore, quien jugó en Boca entre 2006 y 2008. A través de sus redes sociales, apuntó directamente contra el presidente del club: “Aunque nunca lo vayas a entender, Boca es más grande que vos, que tu hermano y que todos los obsecuentes que te hacen creer lo contrario”, escribió en una historia de Instagram.
Migliore también hizo referencia a una bandera que suele desplegarse en La Bombonera durante los partidos: “Una de las tantas banderas ‘espontáneas’ del último tiempo dice: ‘Boca es grande por su gente’. La mandaste a hacer vos, la pagamos todos. Por favor, leéla hasta entenderla”.
¿Qué pasó esta vez? Rojo, junto con Marcelo Saracchi y Cristian Lema, se llevó una gran sorpresa cuando llegó temprano al predio, como todos los días quisieron cambiarse en el vestuario principal de la Primera (ingresando al predio, a la derecha), no estaba su ropa y un utilero les avisó que debían cambiarse en otro vestuario. Así se enteraron de su nueva situación.
Unos minutos después, el Consejo de Fútbol les informó a los tres que se iban a entrenar apartados, que dejaban de entrenarse con el grupo y tenía que ir con un preparador físico de Infantiles a otro sector.
Una decisión por lo menos fuerte, provocativa y hasta humillante. Que obviamente no cayó bien en los implicados, pero tampoco en el resto de sus compañeros que tienen mucho respeto por Rojo.
"Corren alrededor de una cancha y tampoco los dejan ir, están enfermos", le contaron a Olé desde el entorno de los futbolistas marginados, apuntando contra la conducción xeneize.
Una situación similar por la que pasaron Nicolás Orsini, Esteban Rolón y Simón Rivero durante los últimos meses, antes de dejar el club.
Pasa que el peso específico de Rojo en el plantel es muy distinto a la del resto de los borrados. Porque se trata de uno de los referentes, es muy respetado por la mayoría de sus compañeros. A tal punto que su situación fue lo que terminó por romper la relación de los futbolistas con Riquelme y el Consejo de Fútbol ("Todo podrido": el clima pestilente en Ezeiza, la razón de la crisis terminal en Boca).
Borrado desde el Mundial de Clubes
Rojo viene marginado en el Xeneize desde antes del Mundial de Clubes. Fue en los cuartos de final del Apertura con Independiente que el defensor quedó afuera del equipo por un cortocircuito con Juan Román Riquelme. Pese a que se encontraba en un buen momento físico y futbolístico, jugando con una continuidad inaudita en el club.
Luego, cuando parecía que iba a ser titular en el Mundial de Clubes, Ayrton Costa consiguió la visa para ingresar a Estados Unidos, llegó a poco del debut y Russo tomó la decisión de dejar afuera a Rojo, con todo lo que implica limpiar a un referente que venía entrenándose para ser titular. Días después, en un entrenamiento en Miami, se rompió la relación definitivamente cuando el DT mantuvo a Costa ante el Bayern Munich pese a estar lesionado.
Marquitos sigue colgado desde entonces, sin haber sido convocado a ninguno de los tres partidos del Clausura. En estos días también le habían comunicado que no participaría de los doble turno, sino que sólo haría el primero y luego se tendría que ir del predio, mientras sus compañeros quedarían concentrados para la práctica de la tarde.
El estallido en la vuelta a las prácticas
El nuevo estallido se dio el martes cuando Russo se paró frente al plantel en el gimnasio y pidió que quedaran sólo los que habían estado en Parque Patricios, obligando así que salieran del lugar unos pocos que no estuvieron en el partido. Entre ellos, el propio Rojo, quien no estuvo de acuerdo con que los mandaran para afuera y lo hizo saber.
"Sintió que le faltaban el respeto, que ya era demasiado", le dijeron a Olé. "La discusión fue muy fuerte".
Pero la salida del ex capitán no fue sólo del gimnasio, sino que les dijo lo que pensaba en la cara y decidió irse del predio sin entrenar. Generando un nuevo estallido interno en medio de la crisis política que golpea a Riquelme y al Consejo de Fútbol, más el duro momento de Russo con siete partidos sin ganar desde el inicio de su tercer ciclo, y los conflictos que ya hubo con Carlos Palacios y Miguel Merentiel. ¿Será este el fondo de Boca o todavía puede caer más profundo? /Olé
La Conmebol confirmó que la Finalissima entre la Selección Argentina y España se disputará en marzo de 2026, aunque todavía resta definir la fecha exacta, la ciudad sede y la condición del equipo europeo, que aún no aseguró su clasificación directa al Mundial.
El anuncio se conoció este lunes, luego de que el Consejo del organismo sudamericano aprobara el calendario de competencias para el próximo año.
La posible ventana para jugar la Finalissima está marcada por la fecha FIFA entre el 23 y el 31 de marzo de 2026, pero la concreción del evento depende de un factor clave: que España clasifique directamente al Mundial de 2026, sin pasar por el repechaje.
Las Eliminatorias europeas recién comenzarán en septiembre de este año, y los eventuales playoffs están programados para ese mismo marzo, lo que pondría en riesgo la disponibilidad del seleccionado ibérico.
En cambio, la Argentina de Lionel Scaloni ya tiene su lugar asegurado en la Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México. El campeón vigente de Qatar 2022 cerrará su participación en las Eliminatorias sudamericanas en septiembre, con partidos ante Venezuela y Ecuador.
Sedes posibles y puja internacional
Aunque no hay sede confirmada, cuatro destinos ya fueron puestos sobre la mesa. Estados Unidos aparece como la opción más lógica por su cercanía con el Mundial 2026 y su infraestructura; Londres repetiría tras la edición 2022 en Wembley; y Qatar y Emiratos Árabes Unidos ofrecieron albergar el encuentro con propuestas respaldadas por fuertes inversiones.
La última Finalissima se jugó en Londres, con una categórica victoria argentina por 3-0 frente a Italia, y sirvió para reeditar una competencia oficial entre los campeones continentales.







