Un terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter sacudió este lunes a las 7:34 el oeste de Colombia, con epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, un fenómeno que dejó un trágico saldo provisorio de al menos 111 muertos, más de 80 heridos y daños materiales de gran magnitud. El movimiento telúrico, que generó escenas de desesperación y pánico generalizado, activó un masivo despliegue de rescatistas que trabajan intensamente para salvar a personas atrapadas entre los escombros de los edificios colapsados.
Ante la gravedad de la situación, el presidente colombiano, Abelardo De La Espriella, declaró el desastre de carácter nacional y convocó de manera urgente a un comité de emergencia para coordinar la asistencia humanitaria y el despliegue de las fuerzas de seguridad en las zonas más golpeadas.
Destrozos generalizados y ciudades afectadas
El impacto del movimiento telúrico se sintió con extrema crudeza en varias regiones del territorio colombiano. Se registraron víctimas fatales, heridos de distinta consideración y graves daños estructurales en edificaciones de Cali, Chocó, Manizales y Pereira.
En tanto, en las grandes metrópolis como Bogotá y Medellín, el temblor provocó la evacuación preventiva de numerosos edificios y la aparición de algunas grietas en fachadas, aunque hasta el momento los informes oficiales descartaron daños estructurales severos en esas áreas urbanas.
Alcance regional y evacuaciones
La magnitud del sismo fue tal que la onda expansiva traspasó las fronteras nacionales, sintiéndose con fuerza en los países vecinos de Ecuador y Panamá. En ambas naciones vecinas, las autoridades locales ordenaron la evacuación inmediata de torres de oficinas, instituciones públicas y complejos habitacionales como medida preventiva ante posibles réplicas.
Mientras continúan las tareas de remoción de escombros y la búsqueda de sobrevivientes, el Gobierno nacional centraliza todos los recursos para asistir a los damnificados y evaluar el verdadero alcance de la catástrofe que enluta a Colombia.